Cómo planificar una nueva web: guía paso a paso antes de empezar a diseñar

Actualizado en agosto 2026 | Por Freddy Enguita | 25 min de lectura

Imagen sobre cómo planificar una nueva web mediante objetivos, audiencia, arquitectura, contenidos, SEO, funcionalidades y medición antes de empezar a diseñar.

Uno de los errores más habituales al crear una página web es empezar demasiado pronto por el diseño.

Elegimos colores, buscamos una plantilla, abrimos WordPress o empezamos a construir la página de inicio cuando todavía no hemos respondido preguntas mucho más importantes.

¿Qué queremos conseguir con la web?

¿A quién nos dirigimos?

¿Qué servicios o productos debemos destacar?

¿Qué páginas necesitamos?

¿Cómo queremos que nos encuentren?

¿Qué debe hacer una persona después de llegar?

Planificar estas cuestiones antes de diseñar puede evitar cambios de estructura, contenidos improvisados, páginas innecesarias y decisiones que posteriormente resultan difíciles de corregir.

Una nueva web debería comenzar con un plan, no con una plantilla.

En esta guía veremos qué conviene definir antes de empezar un proyecto web y cómo convertir las necesidades del negocio en una estructura preparada para diseñar, posicionar y medir.

Tabla de contenidos

1. Define por qué necesitas una nueva web

Antes de pensar cómo será la página debemos saber por qué necesitamos crearla o renovarla.

Una empresa puede necesitar una nueva web por motivos muy diferentes:

  • todavía no tiene presencia online;
  • la web actual se ha quedado anticuada;
  • los servicios han cambiado;
  • la estructura ya no representa el negocio;
  • apenas recibe tráfico;
  • recibe tráfico pero pocos contactos;
  • funciona mal en móvil;
  • es lenta;
  • resulta difícil de actualizar;
  • no permite medir resultados;
  • necesita incorporar nuevas funcionalidades;
  • queremos empezar a trabajar el SEO seriamente.

El motivo condicionará buena parte del proyecto.

No es lo mismo modernizar visualmente una web que reorganizar completamente su arquitectura porque el negocio ha cambiado.

¿Qué problema queremos resolver con la nueva web?

Si no podemos responderlo claramente, todavía no estamos preparados para diseñarla.

2. Establece objetivos concretos

“Tener una web mejor” no es un objetivo suficientemente preciso.

Necesitamos definir qué queremos conseguir.

Por ejemplo:

  • recibir solicitudes de presupuesto;
  • conseguir llamadas;
  • aumentar reservas;
  • vender productos;
  • captar clientes en una determinada zona. Si la captación depende especialmente de una ciudad, barrio o área de servicio concreta, también conviene contemplar desde la planificación una estrategia de SEO Local;
  • conseguir tráfico desde Google;
  • presentar mejor los servicios;
  • generar leads;
  • descargar un recurso;
  • mostrar proyectos;
  • reforzar la marca;
  • facilitar información a clientes existentes.

Una misma web puede tener varios objetivos, pero conviene establecer prioridades.

Objetivo principal

¿Qué acción tendría mayor valor para el negocio?

Objetivos secundarios

¿Qué otras acciones queremos facilitar?

Por ejemplo:

Objetivo principal: solicitudes de presupuesto.

Objetivos secundarios:

  • llamadas;
  • WhatsApp;
  • descarga de un checklist;
  • lectura de proyectos;
  • suscripción.

Esto nos ayudará posteriormente a decidir qué contenido y llamadas a la acción necesita cada página.

3. Identifica a quién te diriges

Una web no debería diseñarse para “todo el mundo”.

Necesitamos entender quién es el usuario que queremos atraer.

Podemos empezar respondiendo preguntas como:

  • ¿Es una empresa o un particular?
  • ¿Qué necesita?
  • ¿Qué problema intenta resolver?
  • ¿Qué sabe ya sobre nuestro servicio?
  • ¿Qué dudas puede tener?
  • ¿Qué objeciones pueden frenarle?
  • ¿Qué aspectos valora especialmente?
  • ¿Qué información necesita antes de contactar?
  • ¿Utilizará principalmente ordenador o móvil?
  • ¿Cómo suele buscar este tipo de servicio?

No necesitamos crear diez perfiles ficticios llenos de detalles irrelevantes.

Necesitamos comprender suficientemente al cliente como para diseñar una experiencia que responda a sus necesidades.

4. Analiza la web actual antes de eliminarla

Si ya existe una página web, no deberíamos sustituirla sin analizar primero qué contiene y cómo funciona.

Aunque visualmente queramos empezar desde cero, puede existir información valiosa que debemos conservar.

Conviene revisar:

Páginas que reciben tráfico

¿Qué URLs están consiguiendo visitas desde Google?

Palabras clave

¿Para qué búsquedas está apareciendo actualmente la web?

Enlaces externos

¿Existen páginas que reciben enlaces desde otras webs?

Conversiones

¿Qué páginas generan formularios, llamadas o ventas?

Contenidos

¿Qué textos, imágenes, proyectos o recursos merece la pena conservar?

URLs

¿Cambiará la estructura?

Si eliminamos o modificamos URLs que ya tienen visibilidad, probablemente necesitaremos planificar redirecciones.

Rediseñar una web no debería significar borrar su histórico y empezar a ciegas.

Si no tienes claro qué merece la pena conservar, qué deberías corregir o si realmente necesitas un rediseño completo, una consultoría SEO puede ayudarte a analizar la situación antes de tomar decisiones.

5. Estudia a la competencia sin copiarla

Revisar otras webs puede aportar mucha información.

Pero el objetivo no es reproducir la página del competidor que más nos gusta.

Queremos entender:

  • cómo presentan sus servicios;
  • qué páginas tienen;
  • cómo organizan la navegación;
  • qué búsquedas trabajan;
  • qué contenidos publican;
  • qué argumentos utilizan;
  • qué funcionalidades ofrecen;
  • qué llamadas a la acción emplean;
  • qué podemos hacer de forma diferente.

También conviene separar dos conceptos:

Competidores comerciales

Empresas con las que compites directamente por clientes.

Competidores SEO

Webs que aparecen en Google para las búsquedas que quieres trabajar.

No siempre serán exactamente las mismas empresas.

6. Decide qué servicios o productos son prioritarios

Una empresa puede ofrecer diez servicios, pero no necesariamente todos tienen la misma importancia.

Antes de diseñar conviene identificar:

  • servicios principales;
  • servicios secundarios;
  • productos prioritarios;
  • líneas de negocio estratégicas;
  • servicios que queremos potenciar;
  • servicios que apenas tienen demanda;
  • servicios con mejor margen;
  • servicios con mayor potencial de crecimiento.

Esto afecta directamente a:

  • navegación;
  • arquitectura;
  • home;
  • SEO;
  • contenidos;
  • llamadas a la acción.

Si tratamos todo con la misma importancia, el usuario puede terminar sin entender qué ofrecemos realmente.

7. Investiga cómo buscan tus potenciales clientes

La investigación SEO debería comenzar antes de decidir definitivamente la arquitectura.

Podemos analizar:

  • palabras clave;
  • intención de búsqueda;
  • variantes;
  • preguntas;
  • ubicación;
  • competencia;
  • búsquedas informativas;
  • búsquedas comerciales.

El objetivo no es introducir palabras clave artificialmente.

La investigación nos ayuda a descubrir cómo organiza mentalmente el usuario nuestras soluciones.

Por ejemplo, podemos descubrir que dos servicios que internamente considerábamos iguales responden a búsquedas claramente distintas.

Eso puede justificar páginas independientes.

También puede ocurrir lo contrario: crear varias páginas para conceptos prácticamente idénticos puede provocar solapamientos innecesarios.

8. Diseña la arquitectura antes de diseñar las páginas

Una vez entendemos negocio, cliente y búsquedas podemos definir qué páginas necesita la web.

Una estructura empresarial básica podría incluir:

  • Inicio
  • Servicios
    • Servicio 1
    • Servicio 2
    • Servicio 3
  • Proyectos
  • Sobre nosotros
  • Blog
  • Contacto

Pero no existe una arquitectura universal.

La estructura debe adaptarse al proyecto.

En una web corporativa, esta estructura dependerá especialmente de los servicios, objetivos y recorridos que necesite el negocio. En mi guía sobre diseño web para empresas desarrollo con más detalle cómo plantear estas páginas.

Una buena arquitectura debería facilitar:

Navegación

El usuario puede encontrar rápidamente lo que busca.

Comprensión

La organización ayuda a entender qué ofrece la empresa.

SEO

Cada página tiene una función y una intención clara.

Crecimiento

Podemos añadir contenidos o servicios sin tener que reorganizar todo dentro de seis meses.

Enlazado interno

Las páginas importantes pueden recibir enlaces desde otros contenidos relacionados.

Diseñar primero las páginas y decidir después dónde encajan suele generar estructuras confusas.

9. Define el recorrido que quieres que siga el usuario

La arquitectura nos dice qué páginas existen.

El recorrido nos ayuda a pensar cómo queremos que una persona avance entre ellas.

Por ejemplo:

Google → artículo → servicio → proyecto → presupuesto

o:

Google → página de servicio → prueba social → contacto

o:

Home → servicio → FAQ → formulario

Pensar estos recorridos forma parte del diseño UX, porque debemos facilitar que cada persona encuentre la información que necesita y avance sin obstáculos innecesarios.

No todos los usuarios seguirán exactamente el recorrido que imaginemos, pero pensar estos caminos nos ayuda a decidir:

  • qué enlaces internos necesitamos;
  • dónde colocar CTA;
  • qué información mostrar;
  • cuándo generar confianza;
  • dónde resolver objeciones.

10. Planifica los contenidos antes de maquetar

Los textos no deberían llegar cuando el diseño está terminado.

El contenido determina muchas decisiones visuales.

Antes de diseñar conviene saber qué necesitará cada página.

Página de inicio

Podría incluir:

  • propuesta de valor;
  • servicios;
  • ventajas;
  • proyectos;
  • prueba social;
  • CTA.

Página de servicio

Podría necesitar:

  • problema;
  • solución;
  • para quién es;
  • qué incluye;
  • beneficios;
  • proceso;
  • casos reales;
  • preguntas frecuentes;
  • CTA.

Sobre nosotros

Puede explicar:

  • historia;
  • equipo;
  • experiencia;
  • forma de trabajar;
  • valores.

Proyectos

Idealmente deberían mostrar:

  • contexto;
  • necesidad;
  • trabajo realizado;
  • solución;
  • resultados cuando puedan compartirse.

Planificar este contenido antes de diseñar evita intentar encajar textos reales dentro de espacios creados para textos ficticios.

11. Determina qué funcionalidades necesita realmente la web

Otro error habitual es decidir funcionalidades demasiado tarde.

Conviene saber desde el principio si necesitaremos:

  • formularios;
  • reservas;
  • calendario;
  • WhatsApp;
  • tienda online;
  • pagos;
  • área privada;
  • newsletter;
  • varios idiomas;
  • mapas;
  • buscador;
  • filtros;
  • integración con CRM;
  • descarga de documentos;
  • automatizaciones;
  • conectores externos.

Si el proyecto necesita catálogo, carrito, pagos y gestión de pedidos, conviene plantearlo específicamente como un proyecto de diseño de tienda online con WooCommerce.

Cada funcionalidad puede afectar al diseño, desarrollo, presupuesto y plazo.

El alcance y las funcionalidades son también algunos de los factores que explican cuánto cuesta una página web profesional.

También deberíamos preguntarnos:

¿Realmente necesitamos esta funcionalidad?

Añadir tecnología porque “podría estar bien” suele aumentar mantenimiento y complejidad sin aportar necesariamente valor.

12. Define cómo quieres convertir las visitas en oportunidades

Antes de diseñar deberíamos decidir cuáles serán las principales conversiones.

Por ejemplo:

  • solicitud de presupuesto;
  • formulario;
  • llamada;
  • WhatsApp;
  • reserva;
  • compra;
  • descarga;
  • suscripción.

Después podremos plantear las llamadas a la acción.

CTA principal

La acción más importante.

Por ejemplo:

Solicitar presupuesto

CTA secundarias

Acciones intermedias:

  • ver proyectos;
  • conocer el servicio;
  • descargar checklist;
  • contactar;
  • llamar.

No todas las secciones necesitan un botón, pero el usuario nunca debería terminar una página sin saber qué puede hacer después.

Si quieres profundizar en esta parte, en esta guía explico cómo mejorar la conversión de una web mediante propuesta de valor, llamadas a la acción, formularios, confianza, UX y medición.

13. Planifica el SEO antes del diseño

El SEO puede influir en decisiones que deberían tomarse antes de construir la web.

Entre ellas:

  • arquitectura;
  • URLs;
  • páginas;
  • contenidos;
  • encabezados;
  • categorías;
  • enlazado interno;
  • imágenes;
  • rendimiento.

Además debemos contemplar algunos aspectos técnicos:

  • HTTPS;
  • indexación;
  • sitemap;
  • robots;
  • canonical cuando proceda;
  • redirecciones;
  • datos estructurados;
  • velocidad;
  • responsive.

Trabajar estas cuestiones desde el principio suele ser mucho más sencillo que corregirlas cuando la web ya está publicada.

Si quieres que arquitectura, contenidos, diseño y posicionamiento se planteen conjuntamente desde esta primera fase, puedes conocer mi servicio de Diseño Web + SEO.

14. Decide qué necesitas medir

Una web debería publicarse preparada para generar datos útiles.

Antes del lanzamiento conviene definir las acciones importantes.

Por ejemplo:

  • formulario enviado;
  • solicitud de presupuesto;
  • clic en teléfono;
  • clic en WhatsApp;
  • descarga;
  • reserva;
  • compra.

Podemos utilizar herramientas como Google Analytics y Google Search Console para comprender:

  • de dónde vienen los usuarios;
  • qué páginas visitan;
  • qué búsquedas generan visibilidad;
  • qué dispositivos utilizan;
  • qué contenidos funcionan;
  • qué acciones completan.

La medición debería formar parte del proyecto, no añadirse meses después cuando alguien pregunta:

“¿La web está funcionando?”

15. Prepara las imágenes y recursos necesarios

Las fotografías también requieren planificación.

Antes de desarrollar conviene decidir qué necesitaremos:

  • fotografías del equipo;
  • instalaciones;
  • trabajos;
  • proyectos;
  • productos;
  • imágenes corporativas;
  • vídeos;
  • iconos;
  • infografías;
  • mockups;
  • logotipos.

Siempre que sea posible, las fotografías reales ayudan a dar personalidad y credibilidad.

Una web llena de imágenes de stock puede ser correcta visualmente, pero transmitir muy poco sobre la empresa que hay detrás.

16. Define los requisitos técnicos

No todo el proyecto es contenido y diseño.

También necesitamos decidir cuestiones técnicas.

Dominio

¿Ya existe? ¿Quién tiene acceso?

Hosting

¿Es adecuado para el proyecto?

WordPress

¿Partimos de una instalación existente o nueva?

Correo

¿Depende del mismo proveedor?

Copias de seguridad

¿Cómo se realizarán?

Seguridad

¿Qué medidas básicas necesitamos?

Rendimiento

¿Qué requisitos tendrá la web?

También debemos comprobar desde el principio cómo se adaptará el proyecto a diferentes dispositivos. En esta guía explico los principales aspectos del diseño web responsive.

Accesos

¿Quién dispondrá de permisos?

Resolver estas cuestiones antes del lanzamiento evita bastantes problemas posteriores.

17. Piensa en el mantenimiento antes de publicar

La web seguirá necesitando atención después del lanzamiento.

Conviene definir quién se encargará de:

  • actualizaciones;
  • copias;
  • seguridad;
  • plugins;
  • incidencias;
  • formularios;
  • cambios de contenido;
  • nuevas páginas;
  • medición;
  • evolución SEO.

Si prefieres delegar estas tareas después del lanzamiento, puedes continuar conmigo mediante mi servicio de mantenimiento web.

También es importante aclarar qué podrá gestionar internamente la empresa.

Una web bien planteada debería permitir que las tareas habituales no dependan continuamente de un desarrollador.

18. Organiza el proyecto por fases

Intentar trabajar simultáneamente diseño, textos, SEO, funcionalidades e imágenes suele provocar bloqueos.

Es preferible establecer una secuencia.

Por ejemplo:

1. Estrategia

Objetivos, negocio y público.

2. Investigación

Competencia y búsquedas.

3. Arquitectura

Páginas, navegación y URLs.

4. Contenidos

Textos e imágenes.

5. Diseño

Jerarquía visual y experiencia.

6. Desarrollo

Construcción y funcionalidades.

7. SEO y medición

Optimización y analítica.

8. Pruebas

Responsive, formularios, enlaces y rendimiento.

9. Publicación

Lanzamiento e indexación.

10. Seguimiento

Datos, mantenimiento y mejoras.

Esta organización también ayuda a saber qué información necesita cada profesional para poder avanzar.

Si quieres ver cómo traslado estas fases a un proyecto real, te explico paso a paso cómo diseño tu sitio web, desde la estrategia inicial hasta la publicación y el seguimiento.

Qué debes preparar antes de empezar un proyecto web

Una de las formas más sencillas de acelerar el proyecto es reunir con antelación la información disponible.

Puede incluir:

Información empresarial

  • nombre;
  • datos de contacto;
  • dirección;
  • horarios;
  • zonas de trabajo.

Servicios

  • listado;
  • prioridades;
  • características;
  • condiciones.

Identidad

  • logotipo;
  • colores;
  • tipografías;
  • manual de marca.

Contenidos

  • textos existentes;
  • presentaciones;
  • catálogos;
  • documentación.

Fotografías

  • equipo;
  • instalaciones;
  • productos;
  • proyectos.

Accesos

  • dominio;
  • hosting;
  • WordPress;
  • Analytics;
  • Search Console.

Referencias

Webs que te gustan —y, sobre todo, explicar qué te gusta de ellas.

Cuanto mejor sea el material inicial, menos dependeremos de decisiones improvisadas durante el desarrollo.

10 errores al planificar una nueva web

1. Empezar directamente por el diseño

Antes necesitamos objetivos, arquitectura y contenidos.

2. Copiar la estructura de un competidor

Su negocio y sus prioridades pueden ser completamente diferentes.

3. Crear páginas sin analizar las búsquedas

Podemos terminar con páginas innecesarias o perder oportunidades importantes.

4. Dejar los textos para el final

El contenido debería condicionar el diseño y no simplemente rellenarlo.

5. No decidir cuál es la conversión principal

La página termina teniendo muchos botones pero ningún recorrido claro.

6. Pensar únicamente en escritorio

El proyecto debe planificarse también desde móvil.

7. Añadir funcionalidades sin necesidad

Más funcionalidades implican más complejidad y mantenimiento.

8. Ignorar las URLs de la web anterior

Podemos perder tráfico y enlaces si eliminamos páginas sin planificar redirecciones.

9. Publicar sin analítica

Después será difícil saber qué está funcionando.

10. No pensar en lo que ocurrirá después

Una web necesita mantenimiento, contenidos y evolución.

Checklist para planificar una nueva web

Antes de empezar a diseñar comprobaría que podemos responder a estas preguntas:

  • ¿Por qué necesitamos la nueva web?
  • ¿Cuál es el objetivo principal?
  • ¿Quién es nuestro cliente?
  • ¿Qué servicios queremos potenciar?
  • ¿Qué páginas necesitamos?
  • ¿Qué búsquedas queremos trabajar?
  • ¿Cómo será la arquitectura?
  • ¿Qué debe hacer el usuario?
  • ¿Qué contenidos necesitamos?
  • ¿Disponemos de fotografías?
  • ¿Qué funcionalidades son necesarias?
  • ¿Cuál será la CTA principal?
  • ¿Cómo plantearemos el SEO?
  • ¿Qué conversiones mediremos?
  • ¿Qué herramientas necesitamos?
  • ¿Quién tiene acceso al dominio y hosting?
  • ¿Quién mantendrá la página?
  • ¿Cómo organizaremos las fases del proyecto?

Si varias respuestas todavía son desconocidas, merece la pena resolverlas antes de empezar a maquetar.

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Descarga mi checklist antes de contratar una página web

Si estás preparando una nueva web, puedes utilizar mi checklist para revisar los principales puntos que conviene tener claros antes de contratar el proyecto.

Incluye aspectos relacionados con:

  • planificación;
  • responsive;
  • SEO;
  • rendimiento;
  • seguridad;
  • contenidos;
  • analítica;
  • mantenimiento.

Y si ya estás comparando profesionales o proveedores para desarrollar el proyecto, también puede ayudarte esta guía sobre cómo elegir una empresa de diseño web.

Recibirás el documento en tu correo electrónico para poder consultarlo, imprimirlo o utilizarlo durante tus reuniones

Preguntas frecuentes sobre planificación web

¿Cuánto tiempo debería dedicar a planificar una nueva web?

Depende de la complejidad del proyecto.

Una web pequeña puede resolver buena parte de la planificación relativamente rápido, mientras que una empresa con varios servicios, muchos contenidos o funcionalidades específicas necesitará más trabajo previo.

Lo importante no es prolongar indefinidamente esta fase, sino resolver las decisiones que condicionarán el resto del proyecto.

No necesariamente todos, pero deberíamos conocer la estructura y los mensajes principales.

Diseñar con textos reales o aproximaciones muy cercanas al contenido definitivo suele producir mejores resultados que utilizar contenido ficticio.

Si el posicionamiento orgánico forma parte de los objetivos, sí conviene estudiar búsquedas antes de cerrar la arquitectura.

La investigación puede influir en páginas, servicios, contenidos y URLs.

Lo ideal es trabajarla conjuntamente entre negocio, diseño, contenidos y SEO.

La estructura tiene implicaciones en todas esas áreas.

Si quieres medir el comportamiento de los usuarios y las principales conversiones, es recomendable configurar la medición desde el principio.

No necesariamente.

Pero antes de eliminar o cambiar una URL debemos comprobar si recibe tráfico, enlaces o tiene valor SEO y definir la redirección adecuada cuando corresponda.

Sí.

Una web puede evolucionar.

Pero cuanto mejor esté planificada inicialmente, menos cambios estructurales importantes necesitaremos realizar posteriormente.

Precisamente la fase de planificación sirve para resolver esas dudas.

Antes de diseñar podemos analizar negocio, objetivos, competencia, búsquedas y situación actual para decidir qué estructura tiene mayor sentido.

¿Estás planificando una nueva página web?

Antes de empezar a diseñar merece la pena dedicar tiempo a definir qué necesita realmente el proyecto.

Una buena planificación puede ayudarte a evitar cambios posteriores, organizar mejor los contenidos, trabajar el SEO desde el principio y construir una web preparada para cumplir objetivos concretos.

Si estás pensando en crear o renovar una página web, cuéntame qué necesitas y qué quieres conseguir.

Podemos definir la estrategia, arquitectura, contenidos y funcionalidades antes de comenzar el desarrollo.

Freddy Enguita - Consultor SEO y diseñador web en Madrid

Freddy Enguita

Consultor SEO y diseñador web en Madrid

Ayudo a empresas y profesionales a crear páginas web claras, rápidas y preparadas para posicionarse y generar oportunidades reales.

Trabajo directamente con cada cliente para comprender su negocio, organizar los contenidos, mejorar la experiencia de usuario y medir las acciones que realmente importan.