Qué es el diseño UX y por qué es importante para una página web

Actualizado en agosto 2026 | Por Freddy Enguita | 25 min de lectura

Persona utilizando una página web clara y fácil de usar en ordenador, tableta y móvil para explicar qué es el diseño UX.

Una persona entra en una página web porque necesita encontrar información, resolver una duda, contratar un servicio o comprar un producto.

Sin embargo, el menú resulta confuso, no encuentra lo que busca, los textos no explican claramente el servicio y el formulario solicita demasiados datos.

Puede que la página tenga una apariencia atractiva, buenas fotografías y una identidad visual cuidada. Pero si utilizarla requiere demasiado esfuerzo, la experiencia será negativa.

Eso es precisamente lo que estudia el diseño UX.

El diseño UX no se limita a cómo se ve una web. Se ocupa de cómo funciona, cómo se siente y qué dificultades encuentra una persona cuando intenta alcanzar un objetivo.

Una buena experiencia de usuario ayuda a que el visitante:

  • comprenda rápidamente qué ofrece la empresa;
  • localice la información importante;
  • navegue sin confusión;
  • complete acciones con facilidad;
  • confíe en la web;
  • avance hacia el contacto o la compra.

En esta guía te explico qué es el diseño UX, qué diferencia existe entre UX y UI, cómo se aplica a una página web y qué errores pueden hacer que un usuario abandone antes de contactar.

Tabla de contenidos

¿Qué significa UX?

UX son las siglas de User Experience, que en español se traduce como experiencia de usuario.

El concepto describe la percepción general que tiene una persona cuando utiliza un producto, servicio o sistema.

Puede aplicarse a:

  • una página web;
  • una aplicación;
  • una tienda online;
  • un programa informático;
  • un proceso de compra;
  • una plataforma de reservas;
  • un servicio digital.

En una página web, la experiencia de usuario depende de muchos elementos.

Por ejemplo:

  • la facilidad para encontrar información;
  • la claridad de los textos;
  • la organización de las páginas;
  • el funcionamiento del menú;
  • la velocidad de carga;
  • la adaptación móvil;
  • los formularios;
  • los botones;
  • los mensajes de error;
  • la confianza que transmite la empresa.

La experiencia no se limita al momento en el que alguien entra en una página.

Comienza antes, cuando encuentra la empresa en Google, y puede continuar después de haber enviado un formulario, realizado una compra o solicitado información.

Una buena experiencia permite completar una tarea con claridad, confianza y el menor número posible de obstáculos.

¿Qué es el diseño UX?

El diseño UX es el proceso de planificar, analizar y mejorar la experiencia que tendrá una persona al interactuar con una web o producto digital.

No comienza eligiendo colores, tipografías o fotografías.

Comienza intentando comprender al usuario.

Antes de diseñar, conviene responder a preguntas como:

  • ¿Quién utilizará la web?
  • ¿Qué necesita encontrar?
  • ¿Qué problema quiere resolver?
  • ¿Qué dudas puede tener?
  • ¿Qué información necesita antes de decidir?
  • ¿Qué acción queremos que realice?
  • ¿Qué obstáculos pueden hacerle abandonar?

Las respuestas ayudan a definir:

  • la arquitectura de la web;
  • la navegación;
  • la jerarquía de los contenidos;
  • los recorridos;
  • los formularios;
  • las llamadas a la acción;
  • las funcionalidades;
  • los mensajes de confirmación.

Por tanto, el diseño UX no consiste únicamente en hacer una web sencilla.

Consiste en construir una experiencia adaptada a las necesidades del usuario y a los objetivos del negocio.

¿Qué diferencia existe entre UX y UI?

UX y UI suelen aparecer juntos, pero no significan lo mismo.

Ambos forman parte del diseño digital y deben trabajar coordinadamente.

UX: experiencia y funcionamiento

El UX se centra en cómo funciona la experiencia.

Analiza cuestiones como:

  • qué necesita el usuario;
  • cómo se organiza la información;
  • qué recorrido debe seguir;
  • qué dificultades puede encontrar;
  • cómo facilitar las acciones;
  • cómo medir los resultados.

El UX se ocupa principalmente de la lógica, la utilidad y la facilidad de uso.

UI: interfaz y apariencia

UI son las siglas de User Interface o interfaz de usuario.

El diseño UI se ocupa de la parte visual de la interfaz:

  • colores;
  • tipografías;
  • botones;
  • iconos;
  • componentes;
  • espacios;
  • estilos;
  • jerarquía visual;
  • identidad de marca.

El UI ayuda a que la web resulte atractiva, coherente y reconocible.

Un ejemplo práctico

Una tienda online puede tener una interfaz visual muy atractiva y, sin embargo, ofrecer una mala experiencia si:

  • resulta difícil encontrar los productos;
  • los filtros no funcionan;
  • no se muestran claramente los gastos de envío;
  • el carrito se pierde;
  • el proceso de compra tiene demasiados pasos;
  • el pago falla en móvil.

La apariencia puede ser excelente, pero la experiencia seguirá siendo negativa.

También puede ocurrir lo contrario: una web puede funcionar correctamente, pero presentar una interfaz visual poco cuidada o inconsistente.

Una página web profesional debe combinar una apariencia cuidada con una estructura clara, una navegación sencilla y unos objetivos bien definidos.

La mejor solución aparece cuando UX y UI trabajan juntos.

El UI define gran parte de lo que vemos. El UX determina cómo funciona y cómo vivimos la experiencia.

Los siete principios de una buena experiencia de usuario

No existe una única fórmula aplicable a todas las páginas web.

Sin embargo, una buena experiencia suele apoyarse en varios principios fundamentales.

1. Utilidad

La web debe responder a una necesidad real.

Una página puede estar bien diseñada y no resultar útil si no ofrece la información, el servicio o la funcionalidad que busca el usuario.

La utilidad comienza por comprender qué espera encontrar la persona.

2. Claridad

El visitante debe entender rápidamente:

  • dónde está;
  • qué ofrece la empresa;
  • para quién trabaja;
  • qué puede hacer;
  • cómo continuar.

Los mensajes ambiguos y los textos excesivamente genéricos generan dudas.

3. Facilidad

Las acciones principales deben resultar sencillas e intuitivas.

Contactar, comprar, reservar o solicitar presupuesto no debería requerir un esfuerzo innecesario.

4. Consistencia

Los elementos deben mantener un comportamiento coherente en toda la web.

Por ejemplo:

  • los botones similares deben cumplir funciones similares;
  • los colores deben utilizarse con el mismo criterio;
  • los menús deben conservar su estructura;
  • los mensajes deben seguir un tono reconocible.

La consistencia reduce el aprendizaje necesario para utilizar la página.

5. Accesibilidad

La experiencia debe contemplar diferentes capacidades, dispositivos y formas de navegación.

Esto incluye:

  • contraste;
  • textos legibles;
  • navegación con teclado;
  • etiquetas en formularios;
  • textos alternativos;
  • botones comprensibles.

6. Rapidez

Una web lenta genera frustración antes de que el usuario pueda conocer el contenido.

La velocidad afecta a la navegación, la interacción y la percepción general de calidad.

7. Confianza

El usuario necesita señales que reduzcan sus dudas.

Algunas de ellas son:

  • datos de contacto;
  • información clara;
  • testimonios;
  • proyectos;
  • políticas legales;
  • procesos explicados;
  • mensajes de seguridad;
  • condiciones transparentes.
Infografía con siete principios de una buena experiencia de usuario: utilidad, claridad, facilidad, consistencia, accesibilidad, rapidez y confianza.

Cómo se aplica el UX a una página web

El diseño UX afecta a prácticamente todas las decisiones de una página.

No es una fase independiente que se añade al terminar el diseño. Debe estar presente desde la planificación inicial.

Arquitectura de la información

La arquitectura determina cómo se organizan las páginas, categorías y contenidos.

Una estructura clara ayuda a encontrar:

  • servicios;
  • productos;
  • proyectos;
  • artículos;
  • datos de contacto;
  • preguntas frecuentes;
  • información legal.

Cuando la arquitectura es confusa, el usuario puede no saber dónde buscar.

Navegación

El menú debe ser claro, comprensible y predecible.

Conviene evitar:

  • demasiadas opciones;
  • nombres ambiguos;
  • niveles innecesarios;
  • categorías duplicadas;
  • enlaces importantes ocultos.

La navegación debe ayudar a orientarse, no obligar al usuario a adivinar.

Jerarquía visual

La jerarquía indica qué información es más importante.

Se construye mediante:

  • títulos;
  • tamaños;
  • espacios;
  • colores;
  • imágenes;
  • agrupaciones;
  • botones.

Una buena jerarquía permite escanear la página y comprender su estructura sin necesidad de leer cada línea.

Contenidos

Los textos deben responder a las dudas reales del visitante.

En una página de servicio deberían explicar:

  • qué problema se resuelve;
  • a quién se dirige;
  • qué incluye;
  • cómo funciona;
  • cuánto puede tardar;
  • qué debe aportar el cliente;
  • cuál es el siguiente paso.

El contenido no debería centrarse únicamente en hablar de la empresa.

Formularios

Un formulario debe solicitar solamente la información necesaria.

Cada campo adicional aumenta el esfuerzo requerido.

Conviene revisar:

  • número de campos;
  • etiquetas;
  • mensajes de error;
  • campos obligatorios;
  • botón de envío;
  • confirmación posterior.

Llamadas a la acción

La web debe indicar claramente qué puede hacer el usuario.

Algunas llamadas a la acción habituales son:

  • solicitar presupuesto;
  • llamar;
  • reservar;
  • comprar;
  • descargar;
  • contactar;
  • conocer un servicio;
  • consultar un proyecto.

El texto del botón debe anticipar qué ocurrirá al pulsarlo.

Diseño responsive

El diseño web responsive permite mantener una experiencia clara y funcional en móvil, tableta y ordenador.

No sirve de mucho organizar correctamente una página si desde el teléfono:

  • los botones son difíciles de pulsar;
  • los textos son pequeños;
  • las imágenes se desbordan;
  • el formulario resulta incómodo;
  • el menú no funciona.

Puedes ampliar este punto en mi guía sobre diseño web responsive, donde explico qué elementos deben revisarse en cada dispositivo.

Mensajes y confirmaciones

Después de realizar una acción, la web debe explicar claramente qué ha ocurrido.

Por ejemplo:

  • formulario enviado;
  • producto añadido al carrito;
  • reserva confirmada;
  • pago completado;
  • error detectado;
  • contraseña modificada.

La ausencia de respuesta genera inseguridad y puede provocar que el usuario repita la acción.

El recorrido del usuario dentro de una página web

El recorrido del usuario, también conocido como user journey, representa las etapas por las que pasa una persona desde que descubre una empresa hasta que completa una acción.

Un posible recorrido puede ser:

  1. Busca información en Google.
  2. Encuentra un artículo.
  3. Consulta una página de servicio.
  4. Revisa proyectos anteriores.
  5. Busca señales de confianza.
  6. Solicita presupuesto.

No todas las personas seguirán exactamente el mismo camino.

En mi sección de proyectos de diseño web y SEO puedes conocer algunos trabajos realizados, los objetivos de cada proyecto y las soluciones aplicadas.

Algunas llegarán directamente a una página de servicio. Otras necesitarán leer varios artículos, consultar preguntas frecuentes o comparar diferentes opciones.

El diseño UX debe facilitar esas posibilidades.

La importancia del enlazado interno

Las páginas no deberían funcionar como elementos aislados.

Un artículo puede conducir hacia:

  • otro contenido relacionado;
  • una página de servicio;
  • un proyecto;
  • un recurso descargable;
  • un formulario de contacto.

El enlazado interno ayuda al usuario a avanzar y también contribuye a organizar la arquitectura SEO.

Señales de confianza durante el recorrido

Antes de contactar, una persona puede querer comprobar:

  • experiencia;
  • trabajos realizados;
  • opiniones;
  • forma de trabajar;
  • condiciones;
  • preguntas frecuentes;
  • identidad del profesional.

La confianza no aparece únicamente al final. Debe construirse durante todo el recorrido.

Qué hace un diseñador UX

El trabajo de un diseñador UX puede variar dependiendo del tamaño y la complejidad del proyecto.

Algunas de sus tareas habituales son:

  • investigar a los usuarios;
  • analizar necesidades;
  • realizar entrevistas;
  • estudiar comportamientos;
  • definir perfiles;
  • organizar la arquitectura;
  • crear mapas de navegación;
  • diseñar flujos;
  • preparar prototipos;
  • realizar pruebas de usabilidad;
  • analizar resultados;
  • proponer mejoras.

Investigación de usuarios

La investigación permite comprender:

  • quién utiliza el producto;
  • qué necesita;
  • qué problemas encuentra;
  • qué expectativas tiene;
  • cómo toma decisiones.

No siempre requiere grandes estudios.

En una web corporativa puede comenzar con:

  • entrevistas al cliente;
  • preguntas frecuentes;
  • consultas comerciales;
  • análisis de competidores;
  • revisión de datos;
  • comportamiento de los usuarios.

Flujos y recorridos

Un flujo muestra los pasos necesarios para completar una tarea.

Por ejemplo:

  1. Elegir un producto.
  2. Añadirlo al carrito.
  3. Introducir datos.
  4. Seleccionar envío.
  5. Realizar el pago.
  6. Recibir confirmación.

Cada paso debe estar justificado y ser comprensible.

Prototipos

Un prototipo permite comprobar la estructura y el recorrido antes de desarrollar la versión definitiva.

Puede ser:

  • un boceto;
  • una estructura esquemática;
  • un diseño navegable;
  • una maqueta funcional.

Pruebas de usabilidad

Las pruebas permiten observar cómo utilizan la web personas reales.

Ayudan a detectar problemas que pueden pasar desapercibidos durante el diseño.

UX en proyectos pequeños

No todos los proyectos necesitan un departamento completo de experiencia de usuario.

En webs corporativas pequeñas o medianas, muchas de estas tareas pueden integrarse dentro del trabajo estratégico del diseñador web.

Estas decisiones forman parte de cómo diseño tu sitio web, desde la reunión inicial y la organización de los contenidos hasta las pruebas y la publicación.

Lo importante es que exista una reflexión previa sobre el usuario y que el proyecto no se limite a instalar una plantilla y sustituir imágenes.

Diseño centrado en el usuario

Diseñar una web centrada en el usuario significa tomar decisiones desde la perspectiva de quien va a utilizarla.

No significa ignorar los objetivos de la empresa.

Significa alinear los objetivos comerciales con las necesidades del visitante.

Un enfoque centrado únicamente en la empresa

Muchas webs utilizan mensajes como:

  • somos líderes;
  • tenemos amplia experiencia;
  • contamos con grandes profesionales;
  • ofrecemos máxima calidad;
  • disponemos de soluciones innovadoras.

Estas afirmaciones pueden ser ciertas, pero suelen aportar poca información concreta.

Un enfoque centrado en el usuario

El visitante normalmente quiere saber:

  • si el servicio es adecuado para él;
  • qué problema resuelve;
  • qué incluye;
  • cómo funciona;
  • cuánto tarda;
  • qué debe aportar;
  • cómo puede contratarlo;
  • qué ocurre después.

Una web centrada en el usuario responde a estas preguntas.

Hablar de beneficios sin caer en mensajes genéricos

No se trata de eliminar la información sobre la empresa.

Se trata de presentar esa información de forma relevante.

Por ejemplo:

En lugar de:

Contamos con más de veinte años de experiencia.

Puede explicarse:

Nuestra experiencia nos permite detectar problemas habituales antes de que retrasen el proyecto.

La segunda frase conecta la experiencia de la empresa con una ventaja para el cliente.

Por qué el diseño UX mejora la conversión

La conversión se produce cuando un usuario realiza una acción relevante.

Dependiendo de la web, puede ser:

  • enviar un formulario;
  • llamar;
  • reservar;
  • comprar;
  • descargar;
  • registrarse;
  • solicitar presupuesto;
  • añadir un producto al carrito.

El UX mejora la conversión porque reduce la fricción. De hecho, muchos de los errores que hacen que una web no venda están relacionados con formularios incómodos, mensajes poco claros, llamadas a la acción ocultas o una navegación confusa.

Formularios más sencillos

Eliminar campos innecesarios puede facilitar que más personas terminen el proceso.

Llamadas a la acción claras

Un botón visible y comprensible ayuda a saber cuál es el siguiente paso.

Información suficiente

Explicar precios, procesos, plazos y condiciones reduce dudas.

Navegación simplificada

Un menú más claro permite encontrar los servicios con menos esfuerzo.

Mensajes de error útiles

Un mensaje debería explicar:

  • qué ha fallado;
  • por qué;
  • cómo solucionarlo.

Señales de confianza

Testimonios, proyectos, datos de contacto y condiciones transparentes reducen la sensación de riesgo.

La conversión no depende únicamente de atraer visitas. También depende de lo fácil y seguro que resulte avanzar.

Relación entre UX y SEO

El diseño UX y el posicionamiento SEO no son lo mismo, pero se complementan.

El SEO ayuda a que una página pueda encontrarse en los buscadores.

El UX ayuda a que el usuario pueda utilizarla cuando llega.

Una buena experiencia contribuye a:

  • organizar los contenidos;
  • crear una arquitectura clara;
  • mejorar el enlazado interno;
  • facilitar la navegación;
  • estructurar correctamente las páginas;
  • adaptar la web a móviles;
  • mejorar la velocidad;
  • responder con claridad a la intención de búsqueda.

Contenido útil y experiencia

Una página puede estar técnicamente optimizada y no resolver la duda del usuario.

También puede ofrecer información valiosa, pero presentarla de forma confusa.

SEO y UX deben coordinarse para conseguir que el contenido:

  • sea localizable;
  • resulte comprensible;
  • esté bien organizado;
  • permita continuar hacia otras páginas.

Diseño web y SEO desde el principio

Cuando ambos aspectos se trabajan desde la planificación, resulta más sencillo definir:

  • servicios;
  • palabras clave;
  • arquitectura;
  • URLs;
  • encabezados;
  • enlazado;
  • llamadas a la acción.

Este es uno de los motivos por los que planteo conjuntamente los proyectos de diseño web y SEO, evitando añadir el posicionamiento únicamente cuando la página ya está terminada.

UX y diseño responsive

Una experiencia no puede considerarse adecuada si solo funciona desde un ordenador.

La web debe revisarse en:

  • teléfono móvil;
  • tableta;
  • portátil;
  • escritorio;
  • diferentes orientaciones.

Algunos elementos especialmente importantes son:

  • tamaño de textos;
  • separación entre botones;
  • menús;
  • formularios;
  • orden de contenidos;
  • imágenes;
  • tablas;
  • velocidad.

En móvil puede ser necesario:

  • apilar columnas;
  • reorganizar bloques;
  • simplificar menús;
  • ampliar botones;
  • cambiar el orden;
  • adaptar tablas;
  • reducir elementos decorativos.

La experiencia responsive no consiste en reducir la versión de escritorio, sino en conservar su claridad y funcionalidad.

UX y accesibilidad

La accesibilidad forma parte de una buena experiencia de usuario.

Una página debería contemplar personas con diferentes capacidades visuales, auditivas, cognitivas o motoras.

También debe tener en cuenta diferentes dispositivos, conexiones y formas de navegación.

Contraste

Los textos y botones deben distinguirse claramente del fondo.

Textos legibles

La tipografía debe permitir una lectura cómoda.

Navegación con teclado

Los elementos interactivos deberían poder recorrerse sin utilizar un ratón.

Etiquetas en formularios

Cada campo debe explicar qué información solicita.

Textos alternativos

Las imágenes informativas necesitan una descripción adecuada.

Encabezados estructurados

Los títulos deben organizar el contenido de forma lógica.

Botones comprensibles

Un botón debe indicar claramente su función.

Mensajes de error

Los errores deben explicarse de forma sencilla y proponer una solución.

La accesibilidad no beneficia únicamente a determinados colectivos.

Una web accesible suele ser también más clara, ordenada y fácil de utilizar para todos.

Diez errores UX que hacen abandonar una web

Algunos problemas de experiencia aparecen con frecuencia en páginas corporativas, tiendas online y formularios.

1. Menú demasiado complejo

Demasiadas opciones, niveles y categorías dificultan la navegación.

El usuario puede no saber dónde encontrar el servicio que necesita.

2. Página de inicio sin una propuesta clara

Si una persona no entiende rápidamente qué hace la empresa, es probable que abandone.

La cabecera debería explicar:

  • qué se ofrece;
  • a quién se dirige;
  • qué beneficio aporta;
  • qué acción puede realizarse.

3. Llamadas a la acción ocultas

No debería ser difícil encontrar cómo contactar, reservar o comprar.

Los botones importantes deben aparecer en momentos relevantes.

4. Textos centrados únicamente en la empresa

El contenido no puede limitarse a explicar quién es la empresa.

Debe responder a las dudas del cliente.

5. Formularios demasiado largos

Solicitar más datos de los necesarios aumenta el abandono.

6. Falta de información

Ocultar precios, procesos, plazos o condiciones puede generar desconfianza.

No siempre es posible publicar precios cerrados, pero sí explicar qué factores los determinan.

7. Diseño móvil deficiente

Textos pequeños, botones incómodos o imágenes desbordadas perjudican la experiencia.

8. Velocidad lenta

Una web que tarda demasiado en cargar puede perder al usuario antes de mostrar su propuesta.

9. Mensajes de error confusos

Un mensaje como “Ha ocurrido un error” no ayuda a solucionarlo.

10. Inconsistencia

Cada página no debería utilizar botones, colores o comportamientos diferentes sin una razón clara.

La inconsistencia obliga al usuario a aprender de nuevo cómo funciona cada sección.

Cómo saber si tu web ofrece una buena experiencia de usuario

Puedes realizar una primera revisión respondiendo a estas preguntas.

Propuesta

  • ¿Se entiende rápidamente qué ofrece la empresa?
  • ¿Está claro para quién trabaja?
  • ¿Existe una propuesta diferenciadora?

Navegación

  • ¿El menú resulta sencillo?
  • ¿Las páginas importantes son fáciles de localizar?
  • ¿Se puede volver atrás sin dificultad?

Contenidos

  • ¿La información importante aparece primero?
  • ¿Los textos responden a dudas reales?
  • ¿Los párrafos son legibles?

Acciones

  • ¿Los botones indican claramente qué ocurrirá?
  • ¿El contacto está visible?
  • ¿Los formularios son sencillos?

Dispositivos

  • ¿La web funciona correctamente en móvil?
  • ¿Las tablas e imágenes se adaptan?
  • ¿Los botones son fáciles de pulsar?

Rendimiento

  • ¿La página carga con rapidez?
  • ¿Se producen saltos?
  • ¿Los elementos responden correctamente?

Confianza

  • ¿Aparecen datos de contacto?
  • ¿Se muestran proyectos o testimonios?
  • ¿Las condiciones son claras?

Confirmaciones

  • ¿El usuario sabe cuándo ha completado una acción?
  • ¿Los mensajes de error explican cómo continuar?

Medición

  • ¿Se registran formularios, llamadas, WhatsApp, compras o reservas?
  • ¿Puedes saber qué páginas generan resultados?

Cómo mejorar la experiencia UX de una web existente

Mejorar la experiencia no siempre requiere rediseñar toda la página.

Puede comenzarse con un proceso progresivo.

1. Definir objetivos

Antes de modificar elementos, conviene decidir qué acciones son importantes.

Por ejemplo:

  • recibir solicitudes;
  • aumentar reservas;
  • vender productos;
  • conseguir llamadas;
  • facilitar descargas.

2. Revisar los datos

Google Analytics, Search Console y otras herramientas pueden ayudar a conocer:

  • páginas más visitadas;
  • dispositivos;
  • recorridos;
  • formularios;
  • conversiones;
  • puntos de salida.

Los datos no explican siempre por qué ocurre algo, pero ayudan a detectar dónde investigar.

Si necesitas transformar estos datos en un plan de actuación, una consultoría SEO puede ayudarte a detectar problemas, establecer prioridades y decidir qué mejoras aplicar primero.

3. Analizar las páginas principales

No todas las páginas tienen la misma importancia.

Conviene comenzar por:

  • inicio;
  • servicios;
  • contacto;
  • fichas de producto;
  • carrito;
  • páginas con tráfico;
  • formularios.

4. Comprobar el recorrido

Simula el proceso de una persona que llega por primera vez.

Intenta completar las acciones sin utilizar tu conocimiento previo de la web.

5. Revisar móvil y velocidad

Muchos problemas aparecen únicamente en dispositivos pequeños o conexiones más lentas.

6. Simplificar la navegación

Reduce opciones duplicadas, categorías innecesarias y términos ambiguos.

7. Mejorar los contenidos

Explica con claridad:

  • servicio;
  • proceso;
  • beneficios;
  • condiciones;
  • siguiente paso.

8. Optimizar los formularios

Elimina campos innecesarios y revisa los mensajes.

9. Reforzar las llamadas a la acción

Los botones deben aparecer en momentos coherentes, no únicamente al final.

10. Medir los cambios

Después de realizar mejoras, es necesario comprobar si producen resultados.

La experiencia debe tratarse como un proceso de mejora continua.

Cuándo puede ser necesario rediseñar la web

Algunos problemas pueden corregirse mediante ajustes concretos.

Sin embargo, un rediseño completo puede ser recomendable cuando:

  • la arquitectura resulta confusa;
  • la tecnología está obsoleta;
  • existen problemas graves en móvil;
  • los formularios no funcionan;
  • los servicios son difíciles de localizar;
  • el diseño es inconsistente;
  • la velocidad es muy baja;
  • la web depende de numerosos parches;
  • actualizarla resulta complicado;
  • no existe analítica;
  • el diseño ya no representa a la empresa.

Antes de tomar una decisión, conviene analizar si los problemas son aislados o estructurales.

Si finalmente decides solicitar propuestas, esta guía sobre cómo elegir una empresa de diseño web te ayudará a comparar presupuestos, procesos, propiedad, mantenimiento y soporte.

Cuando afectan al conjunto de la web, puede resultar más eficiente desarrollar un nuevo diseño web profesional que continuar acumulando correcciones.

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Antes de aceptar un presupuesto, conviene comprobar que el proyecto contempla:

  • planificación;
  • experiencia de usuario;
  • diseño responsive;
  • posicionamiento SEO;
  • rendimiento;
  • seguridad;
  • contenidos;
  • analítica;
  • soporte.

He preparado un checklist antes de contratar una página web profesional que puedes utilizar para comparar propuestas y detectar posibles carencias.

Te ayudará a comprobar que la web no se limita a resultar atractiva, sino que también será clara, funcional y fácil de utilizar.

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Preguntas frecuentes sobre diseño UX

¿Qué significa UX?

UX significa User Experience o experiencia de usuario.

Describe la percepción que tiene una persona al utilizar una página web, aplicación, producto o servicio.

Es el proceso de planificar y mejorar una experiencia para que resulte útil, clara, accesible y fácil de utilizar.

El UX se centra en cómo funciona la experiencia.

El UI se ocupa principalmente de la apariencia visual de la interfaz: colores, tipografías, botones, iconos y estilos.

Puede investigar usuarios, organizar contenidos, diseñar recorridos, preparar prototipos, realizar pruebas y analizar resultados.

Porque facilita que las personas encuentren información, completen acciones y confíen en la web.

Una mala experiencia puede provocar confusión y abandono.

Reduce obstáculos durante el proceso de decisión o compra.

Puede mejorar formularios, navegación, llamadas a la acción, confianza y procesos de pago.

UX y SEO son disciplinas diferentes, pero están relacionadas.

Una buena experiencia ayuda a organizar contenidos, mejorar la navegación, optimizar la versión móvil y responder mejor a la intención de búsqueda.

Es un enfoque que toma decisiones teniendo en cuenta las necesidades, objetivos y dificultades reales de las personas que utilizarán la web.

Algunas señales son:

  • menú confuso;
  • textos poco claros;
  • formularios largos;
  • diseño móvil deficiente;
  • carga lenta;
  • botones ocultos;
  • errores sin explicación.

No siempre.

Algunos problemas pueden resolverse reorganizando contenidos, simplificando formularios o mejorando la navegación.

Cuando los fallos afectan a la arquitectura, la tecnología o el conjunto del diseño, puede ser necesario un rediseño.

Freddy Enguita analizando la navegación, el recorrido del usuario y el comportamiento de una página web mediante mapas de calor y datos de uso.

Conclusión: el diseño UX convierte una página en una experiencia útil

Una web no debería obligar al usuario a pensar constantemente:

  • dónde tiene que pulsar;
  • cómo volver;
  • qué significa un botón;
  • dónde encontrar información;
  • si el formulario se ha enviado;
  • qué ocurrirá después.

Una buena experiencia suele pasar desapercibida porque todo resulta natural.

La navegación es clara, los contenidos responden a las dudas y las acciones importantes pueden completarse sin obstáculos innecesarios.

El diseño UX no consiste únicamente en simplificar.

Consiste en comprender qué necesita el usuario y organizar la web para ayudarle a conseguirlo.

Eso implica trabajar:

  • arquitectura;
  • contenidos;
  • navegación;
  • diseño responsive;
  • velocidad;
  • accesibilidad;
  • confianza;
  • medición.

El mejor diseño UX no es necesariamente el que más llama la atención.

Es el que permite alcanzar un objetivo de forma clara, sencilla y confiable.

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Trabajaremos la estructura, los contenidos, la navegación y las llamadas a la acción para facilitar que tus visitantes encuentren lo que necesitan y den el siguiente paso.

Freddy Enguita - Consultor SEO y diseñador web en Madrid

Freddy Enguita

Consultor SEO y diseñador web en Madrid

Ayudo a empresas, profesionales y negocios a crear páginas web claras, rápidas y preparadas para posicionarse y generar oportunidades reales.

Trabajo directamente con cada cliente para comprender su negocio, organizar los contenidos y desarrollar una experiencia adaptada a sus objetivos.